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Translations:Benutzer:Arian/Klett-Mini-Test/1667/es
Conectando con la cita anterior sobre el obrar planetario en el organismo animal, el obrar de los planetas infrasolares —Luna, Mercurio y Venus— se concentra en los órganos abdominales desde atrás hacia el corazón, y en particular en el sistema renal en su sentido más amplio. El riñón recibe las fuerzas irradiantes de Venus.[1] Estrechamente vinculado con estas fuerzas se halla el obrar de las fuerzas de Mercurio, y en el sistema renal-vesical, el de la Luna. La índole esencial de lo mercurial se expresa en las funciones fuertemente rítmicas de los órganos abdominales. En el riñón son los procesos de excreción e incorporación. Excreta mercurialmente del torrente sanguíneo arterial la orina primaria, la examina, la reequilibra en su composición sustancial y reincorpora como bien examinado y aprovechable lo armonizado a la sangre.[2] Este proceso de una suerte de respiración líquida se unilateraliza en la función de la vejiga hacia un puro acontecer de excreción de las sustancias que han dejado de ser aprovechables para el organismo. Aquí modifican las fuerzas lunares el obrar de Venus.
- ↑ Véase al respecto: Lothar Vogel: Der dreigliedrige Mensch, Dornach 1979, S. 239.
- ↑ Véase al respecto: Michaela Glöckler: «Das Nieren-Blasen-System und das Schafgarbenpräparat» (El sistema renal-vesical y el preparado de milenrama); en: Manfred Klett und Markus Hurter (Hrsg.): Zur Frage der Düngung im biologisch-dynamischen Landbau, Dornach 1994.






